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Archive for the ‘Virutas de diamante’ Category

Ya sé quién era. No era solo un por si acaso. Era el resguardo de la soberanía alemana para que no se pudiese firmar la capitulación.

Nunca es tarde cuando la dicha es buena.

Era formal. Eso dijeron. Que la representación de la soberanía alemana era solo formal. Y Alemania debía ser Alkisti Protopsaltis. Qué falta de seriedad toda esa gente. Habría que preguntarle a Gary Sinise cómo se representa la posibilidad de tirar en paracaídas a un país entero justo al lado de la isla equivocada con un par de latas de sardinas.

Por el otro lado, tenía que hacer lo que ellos dijeran. Ellos. Y quienes serían? Pues si eran ‘ellos’ los soberanos, para qué me querían a mi? Y si no lo eran, cómo se atreviesen a decirme lo que tenía que hacer?

Será formal la soberanía?

Ellos me condenaban a no existir para que no se supiese dónde estaba y que no se pudiesen firmar algunos documentos. También tenía que resolverles gratuitamente todos los problemas que surgiesen y para terminar, porque ya no haría falta, porque las cosas cambiarían y se habría destructurado lo suficiente el lenguaje como para que ya no valiese el viejo orden, tenían hasta el derecho de negarme la entrada en el país, no fuese que les recordase un triste pasado.

Ese era el destino al que tenía que someterme porque lo decía una entidad sin soberanía llamada ‘Bundesrepublik’ que pretendía tener el derecho de poder someterse mi libertad y mi voluntad.

Un español diría que les salí un poco rana.

Puedo asumir la responsabilidad de firmar la capitulación. Al fin y al cabo, se puede incluir una cláusula generando el territorio autónomo de Neu Schwanstein con un par de pueblecillos alrededor guardando la bandera.

Tampoco me dijeron quién era, no sea que se me subiese el pavo. Pero la responsabilidad te recae igual, y el que no se reconozca debe ser para que no se te suba el pavo tampoco.

El cuadro general que se genera poniendo todos los conceptos en su sitio es que mientras las huestes hitlerianas firmaban acuerdos secretos con Francia para continuar con la farsa, unos cuantos aprovechan ciertas reuniones también secretas mantenidas durante el tercer Reich para apoyar un polo de poder que impida la capitulación y la pérdida del territorio. Quizá solo hubiese llegado el momento de que se pusiese de manifiesto la esquizofrenia germana en toda su psicológica extensión con ramificaciones políticas.

Son dos modos opuestos de entender la gestión política. En el fondo, la cuestión residiría en saber si se puede hacer de lo manifiesto, de lo dicho, de lo acordado, el motor mismo de gobierno, o si se dicen las cosas solo para guardar apariencias que esconden un motor de gobierno secreto, escondido y de desconocida finalidad. La noción misma de lo soberano se apoya sobre el primer principio y en realidad, desaparece en el mismo momento en el que sucumbe a la tentación de dejarse manipular por intenciones que no tiene el valor de revelar.

Cuando tienes 15 años y solo ves cómo se acumula el ridículo a tu alrededor, puede que solo resientas una soterrada cólera de un color blanco vivo, como el de ciertas llamas muy encendidas y sin saber exactamente lo que haces, terminas por hacer de tu vida una demostración de lo absurdo de ciertas posiciones.

Los lenguajes godos son muy simbólicos. Treinta años tenéis para esconderos detrás del yo no sé, yo no hice, yo no entendí y yo os dejaré mi descendencia materializada en el rastro de mis ancestros mongoles. Hay presagios y modos de decir lo que viene. Será formal la soberanía?

Hay gente que no se merece ni las estrategias desesperadas, pero es evidencia el que hay muchas maneras de sacar provecho de ellas.

Durante 30 años Alemania se paseó sobre una pasarela poniendo de moda la indumentaria vampira, le cantó canciones a un amor eterno virtual y sucumbió al disparo de la revelación de los acuerdos secretos de Vaux Le Vicomte en 1991 para dedicarse después a la representación imaginaria, ilusoria y cinematográfica de un sistema de derecho inexistente encubriendo nuestro deseo de secuestrar a los traficantes de arte en un contenedor.

Hay tres monos. El uno se tapa la boca, el otro se cubre los ojos y el tercero, se cierra los oídos. Hay monos tan mal educados que aun tapándose la boca, musitan, cubriéndose los ojos, hacen guiños y cerrándose los oídos, estiran la oreja.

Es gracioso como todo se equivale. Solo hay que poner los nombres correspondientes bajo las categorías equivalentes.

Hay historias de amor que no son nada más que es eso: ‘dance me to the end of love’ para acabar de un navajazo con la amante que te puso los cuernos a la salsa lesbiana con Francia. Mucho prolifera lo lesbiano en la escena política contemporánea. A falta de huevos, privilegiamos las tortillas en las trastiendas.

Ahora, estimada Anastasia y único resguardo de mi esperanza, usted cree que se puede hacer el qué con ese panorama?

Hay cuatro idiotas que están arriesgando su vida por preservarle un aliento de vida a todo el pueblo, pueblo que a su vez, prefiere pensar que fuera posible cambiarle el significado a las palabras para seguir quedándose con todo liberándose de culpa de por el mero traslado del sentido de los conceptos.

Dígame una cosa, señora Destructuración del lenguaje, si terminamos por llamar ‘agua’ al ‘fuego’, dejaremos de quemarnos cuando metamos la mano dentro?

Si no fuese porque tengo cuatro primos atrapados en el lodo, la cosa sería extremadamente fácil. Sabes, Alemania? Las capitulaciones son formales. Es el reconocimiento de una derrota que conlleva la imposibilidad de mantener un territorio libre que consecuentemente no puede auto gestionarse. Cuando tienes suerte, es formal y hasta responsable. Hay unas gentes un poco mejor instruidas en el cómo funcionan las cosas que tienen que hacerse cargo de la gestión de un territorio anárquico porque tuvieron la mala suerte de verse involucrados en una victoria. Una capitulación es un papel firmado sobre la constatación de un estado de hecho. El estado de hecho no cambia, se firme o no. Esa tierra derrotada no tiene defensa, libertad ni auto gestión. Cuando mañana vengan de más lejos a recordaros ese hecho angustioso, no habrá nadie para defenderos. Cuando no tienes suerte y ni siquiera hay quien quiera asumir la responsabilidad formalmente, lo que queda es la destrucción completa a través de manos que tampoco entienden de tratados.

La estratagema goda solo nos cargó con un peso que a penas podíamos llevar a cuatro o cinco. Esconder la soberanía es algo como hacerse responsable de ella, y aun hubiese sido posible sin los acuerdos secretos con Francia. Mira que puedo. Otros pesos habrán recaído sobre nuestros hombros. La cuestión no es esa. Es que no os la merecéis, es así de sencillo. Y qué? Seré yo la garantía de la libertad de acción del lesbianismo político? Pues no.

Puedo hacerte la demostración de que eres un títere en mis manos, aunque desde tu punto de vista, el último resguardo de la libertad del pueblo no sea nada más que un lazo formal. Se puede pensar el amor aun cuando se te impone, a veces, extrañamente, llega al final, cuando pensabas que se secaban todas las ramas. Pero no quieres. Prefieres bañarte en el barro sucio de Francia.

Una estratagema no es una escapatoria cobarde. Es una posibilidad lejana por la que ay que luchar para poder merecérsela. Yo soy libre. Los míos son libres. Nosotros no aceptamos una capitulación deshonrosa cuyas causas están muy escondidas en los refajos de la historia. Yo buscaré las causas y yo daré las explicaciones. Cuando todo aparezca a la luz de modo coherente y claro, pediré volver a defender mi territorio para ver si queda algo vivo en él. Si puedo, preservaré la libertad de los que conmigo, y en caso contrario, tendré que admitir que hay causas y culpas profundas que me obligan a ponerme al servicio de otros. Las cosas son así. Pero tú no quieres. Te gustan las palabras que te hacen pensar que se puede seguir diciendo libertad cuando ya no queda nada, como si bastase con la autosugestión para poder seguir viviendo y la misma mentira con la que cubres la realidad y tu pasado es el velo que te volverá ciega a lo que venga.

Si no fuese porque tengo a cuatro primos atrapados en el lodo, el asunto sería espantosamente sencillo. Pero por qué sacrificase a los míos por culpa vuestra? Por qué prescindiese de mi libertad y del orgullo de mi nombre por aquellos que prefieren las piaras a la libertad? Mañana puedo firmar la capitulación alemana.

Aun quiero saber quién conmigo. Pero todos aquellos quienes conmigo harán la hermosa extensión de un Liechtenstein reluciendo en medio de Europa, de un Mónaco, de, sí, por qué no, un Vaticano, proclamando honestamente verdades a los cuatro vientos.

Quiero que tu desvergüenza te recaiga. Quiero que hagas lo que dicen ‘ellos’. Ellos, porque son más crueles que yo, porque no les importas, porque solo quieren sacar provecho de tu presencia, sin importarles lo que sientes, lo que eres o lo que puedas aprender. Quiero que lo hagas gratuitamente, porque se lo merecen, porque se lo debes, yendo más allá de lo que comprenden los tratados. Quiero que te prometan futuros ideales y maravillosos, formalmente, destinos gloriosos derivando de la esclavitud que luego se desechan por ser solo promesas formales. Quiero que vendan a tus hijas y a tus hijos a los prostíbulos del mundo porque osaste insultar a mi abuela. Y a mi también. No quiero que te recaiga bien material ni que se reconozca lo que haces, no sea que te ensalces o se te suba el pavo. Te quiero mordiendo el polvo porque no te mereciste la libertad. Quiero que te confrontes a la muerte día a día, pesadilla que no acaba nunca, remolinos de polvo llegando sin cesar de oriente, de occidente, del norte y del sur. Quiero que te borren la memoria para que no sepas quién eres ni de dónde vienes, quiero que se te culpe de aquello que no has hecho y se te haga llevar el peso de ello. Quiero que te impidan la descendencia y te quiten a quien te ama y a quien te consolase. No quiero que tengas hermanos, padres, hijos, amigos. Quiero que aquel que diga un palabra en tu favor, sea girado en contra tuya. Quiero eso. Que lo que más quieres sea destrozado delante de tus ojos día tras día y que la obra de tus manos desaparezca por la noche para tener que volver a recomenzarla al día siguiente. No quiero que nadie te escuche, que nadie te hace caso, y quiero que aquello que aun sirviese saliendo de tu boca, se le atribuya a otros que saquen provecho de ello. Quiero que veas delante de ti mi inmensa felicidad, mi prosperidad, mi libertad y las de aquellos que se quedaron conmigo, reflejo en un espejo que te diga minuto tras minuto que hay cosas que simplemente no se debieran ni pensar.

Te voy a imponer mi escritura, mi idioma, mi modo de pensar, mis modales, mis creencias, mis vestimentas. Te impondré la alabanza cotidiana de la maravilla que soy y somos, y te podrá costar la vida el no hacerla correctamente. No hay que dudar ni un segundo. Hay destinos que se merecen. Quiero que lo cantes, que lo tatarees, que lo repitas constantemente y sin cesar, no sea que se te olvide.

Eso son los términos de la capitulación alemana, hoy, 7 de noviembre de 2010 incluyendo la delimitación de un territorio autónomo, no armado, en algún lugar alrededor de Neu Schwanstein, territorio con un nombre nuevo, que no sepa de nada que se supo antes, donde tengan cabida aquellos que aun creían que la libertad merecía hasta la estratagema.

Tuviste 30 años para arrepentirte aunque fuese formalmente. Y no has querido.

Te arderán las explicaciones, Alemania, te escocerán de un escozor que no te podrá quitar ningún juramente hipocrático de la tierra.

Ves por qué resulta interesante el hacer incursiones en las realidades homosexuales? Porque así se descubren los tratados secretos. La psicología de los unos va con la de los otros. Y fíjate en lo sencillas que son las cosas. El ser humano se vuelve persona cuando es capaz de afirmar lo que es y quiere delante de otros. Fuese así el amor entre dos mujeres y dos hombres, poco nos importase. Pero no pueden. O no quieren. O no les conviene. Y cuando la farsa del mundo va tan lejos como para ‘legalizar’ ciertos matrimonios absurdos y ridículos, lo hace apoyándose en lo que la tradición le ha adquirido a los otros sin considerar que los modos de ver son distintos, que las vías son diferentes y que los destinos se forjan por senderos muy dispares. Consiguientemente lo homosexual esconde lo prohibido, lo irresponsable, lo secreto, incluso lo perverso y lo criminal. Sea yo quien sea, y en el fondo, honestamente, no te incumbe, hay momentos en los que es mucho más conveniente el estudiar esa psicología que aquella, franca, que acostumbro. Verás con qué facilidad salen a la luz todos los acuerdos secretos, sobre todo si, sí, incluye el periplo el cuestionamiento constante de una posibilidad de validar lo que va podrido. No te gustaría que se reconociese aquello que se pierde en la oscuridad? De verdad? Tanta belleza escondida, tanta devoción secreta. Seguro que sí. Es evidente que el mundo sabrá reconocerle su validez intrínseca.

Es desconsolador el constatar cuan pocos hombres quedan. Más lesbianos, arrimándose a lo que se sobrentiende, restregándose contra la piel de la voz olvidando el contenido mismo de las palabras.

Hay perspectivas que solo se obtienen gracias a mucho sacrificio.

Claro que no niego la posibilidad o incluso la necesidad. Solo si algún día los ff y los mm dibujan los caminos claramente por los que se encuentran y se mantienen, se volverá imposible que proliferen los acuerdos debajo de la mesa. Abogo honestamente por ello, no puedo negarlo. Pero no es mi preocupación principal.

Señora Merkel. Los homosexuales no tienen el derecho de ocupar ninguna posición oficial dentro de la Bundesrepublik. No lo entiende? Los acuerdos lesbianos con Francia no tienen validez ninguna y lo que se basa en ellos no existe, ni oficialmente ni formalmente tan siquiera. Quiero decir, que usted no me impone nada. Y aunque me decidiese a caerme de rodillas delante de alguna dama que cruce mi camino por accidente o casualidad, usted no podría prohibirme nada, ni quitarme nada, porque usted simplemente no existe. Lo haría, me entiende, solamente por eso: toda la diferencia reside en que yo lo diría de modo manifiesto para que la gente sepa a qué atenerse y no me andaría con casamientos formales además para guardar las apariencias. Y esconder la evidencia, claro.

Hay acuerdos secretos y acuerdos secretos. Los hay que se hacen porque en ellos se guarda el último halo de vida que le quede a una nación y su único deseo es el de manifestarse hacia fuera: también los niños se esconden dentro del vientre de sus madres durante nueve meses antes de ver la luz. La trayectoria de lo secreto es lo que determina y define su naturaleza. Porque lo nuestro es bueno, al final, solo se queda con lo nuestro. Porque lo vuestro es malo, al final, solo arrastra a lo vuestro. Hay secretos que delimitan los territorios de maneras que fueran imposibles de otro modo, lo que quizá implique que hasta dos mujeres se pueden amar entre ellas sin tener que hacer de ello una fiesta nacional.

Nuestra ventaja fue que fuimos recorriendo oficinas para validar nuestro secreto, de país en país, de embajada en embajada, como si se pensase que no hace falta escándalo para que las cosas sean y que hay muchos modos de validar lo que se es. No os merecíais nuestro secreto. Nosotros sí.

La firma sobre un papel sería una formalidad. La soberanía en si se arrastra y se conlleva aun no queriendo, por lo que lo mejor es asumirla cuando no queda otro remedio. Querer reducirla a una formalidad es un riesgo que termina por pagarse.

No puedo negar que mi apasionada historia de amor con la Bundesrepublik durante 30 años no me haya agradado en exceso. Pero terminó por revelar las razones por las que son las cosas. Y a veces hay que tener mucha paciencia si se quiere llegar a algún lado. Al final se reveló que había incurrido en bigamia. Los divorcios terminan por costarnos mucho cuando somos nosotros quienes tenemos la culpa y lógicamente no estoy sujeta a ninguna obligación? O quizá sí? Porque sois capaces de llevar la desvergüenza hasta ese punto. Os debo fidelidad? Dedicación? Honestidad?

Lo peor de todo es que hayáis podido pretender a imponerme acuerdos secretos. Zorras y lesbianas seréis vosotros, yo le soy muy fiel a mi palabra. Vendidos y sin palabra.

Hay dos modos de gobernar. El uno dice y representa al pueblo, el otro hace prevalecer la violencia de unos cuantos sobre el conjunto. El primero no tiene más remedio que ser franco porque es el único modo por el que el pueblo sabe si se le representa realmente o no. El segundo recurre a lo secreto porque solo piensa en si. La experiencia histórica demuestra que lo segundo no tiene soberanía y ya que estoy ahí para hacer el papel de la soberanía por lo menos que os recuerde que si hay o hubiese, solo de frente.

Claro que cabía la posibilidad de que alguien se enterase de algo, pero ya no se lo creía nadie. Si me quieres poner las etiquetas que te corresponden a mi, es casi una garantía de que evitaré por todos los medios el que puedas aun comprender algo.

Es filosófico, como entenderás. Tenía que explicar el punto antes de proceder a firmar los papeles. No sea que me digáis después que fue a traición, como lo vuestro.

Es evidente que la congestión de los sentidos tiene sus límites. Llega un momento en el que tienes que volver a poner las palabras en su sitio si quieres entenderte con el vecino. Siempre perderéis. Es ley de vida. Supongo que tienes una larga lista de reproches que hacerme. Es una pena. Acabo de cerrar las oficinas.

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Paloma

Samaritana

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Tres en raya

Es una cuestión filosófica aun cuando se vuelve personal. En el claroscuro del bien y del mal.

Hay buenos y malos? Y si los hubiese, en qué determinan mi actitud? Es obvio que cada cual resuelve el asunto a su manera, y la mayoría de las veces eso toma el aspecto de que nosotros somos los buenos, lo que están con nosotros, también, y los que no, son malos, pase lo que pase. Es una manera de ver sencilla, ordenada y casi plausible porque nos facilita mucho las cosas durante la existencia. Es muy razonable cuando hay muchos como nosotros, pero un poco pelgrosa cuando haces batalla en un campo de lentejas, donde al final se queda uno contra todos y aun y con ello, la gana. Hay casos raros.

Admito que por mucho que me esfuerce sigo sin entender muy bien qué profunda visión metafísica determinaba mis decisiones progresivas y al final, quizá, era solo eso, definir la visión metafísica. Platón dice, y estaría fundamentalmente de acuerdo con él, que el concepto precede a la realidad que lo encarna y que por mucho que la justicia yerre, le debemos respeto al concepto mismo. Lo mismo rige por todo aquello se supone encarna una autoridad o concepto con cierta dimensión moral, como la amistad, aunque según él nunca haya encontrado amigos, cosa que, por otro lado, no es de extrañar excesivamente. A la gente no le gusta que le des lecciones y aunque haya muchos que te escuchan atentamente mientras desgranas la larga fila de incongruencias rigiendo el mundo, lo hacen para sonsacarle alguna falla al pensamiento que puedan terminar por girar en contra tuyo.

No lo impide ni tan siquiera la deidad. La Iglesia Católica no es nada más que un cúmulo de reproches hechos a un dios que echa mercaderes a latigazos del templo, que se lleva los granos de trigo cuando atraviesa los campos y critica a ciertos a voz demasiado alta. Será bueno o malo. Y en el fondo, es tan variable. Gran parte de mis reflexiones surgiendo de los eventos de 1980 se fijarían alrededor de la extraña objetividad subjetiva del bien y el mal, como si se pudiese pensar un ‘algo’ que en general se llamase vida, contra lo cual fuese ‘malo’ atentar, siendo ‘vida’ un concepto tan amplio que pudiese incluir la posibilidad de pensar que sesgar la existencia aun fuese hacerle un favor a la vida en si.

La noción de un mal subjetivo exigiendo reparación o restablecimiento de ciertos equilibrios fundamentales, no hace nada más que derivar de ese concepto primero, como si presumieses que independientemente de la ley que rija a un conjunto, el orden mismo tiene algo inherente que hace que transgredirlo obligue a cierto tipo de reparación. Dentro de ello, sin embargo, existe la posibilidad de pensar un bien inherente al mal, extraño destelleo que puede termina por fascinar a la mente. Empieza por prensamientos muy sencillos. Acaso lo cruel no te vuelve más paciente o incluso más resistente? “Lo que no te mata te vuelve más fuerte” y solo hiciera falta el evaluar exactamente los límites para no quedarse a medio camino del experimento. La dificultad de ese tipo de pensamiento reside en que solo en tanto que consideras el hecho como ‘bien’ subjetivo, realmente termina por serte útil, mientras que desde un punto de vista objetivo sigue siendo malo, si se adecua realmente el concepto a una disposición determinada.

Es difícil caminar por esos senderos y sin embargo, a veces, no queda otro remedio. Las ramas del árbol son difíciles de podar. Si tomamos el ejemplo de Inès de la Fressange, seculares enemigos que quemaron nuestro castillo en el siglo XIX, se mantiene la cuestión de saber hasta qué punto la falta hereditaria queda sobre los descendientes, y es prueba, digo, que sea esa suposición la que termina por determinar la realidad, de que sí que lo hace, dices que mal que por bien no venga y si me debes ayer, hoy que me hace falta, pagas, porque rigen las leyes independientemente del apego subjetivo que les tengamos. Yo presumo y sobre esas presunciones construyo una realidad determinada. Es obvio que el mantener férreamente que ‘hay bien en semejante modo de actuar, sin ningún luga a dudas’ abre mucho campo en terreno enemigo, aunque no sepa que la frase es seguida de un ‘porque hoy me pagas’. Por otro lado, el extirparle un bien a un mal secular que se ha arraigado tanto como querella que casi se pudiese decir que los Fressange son los más interesados en hacer desaparecer cualquier rastro de godo de la faz de la tierra, no implica en ningún caso que el sujeto afectado por semejante restablecimiento de verdades ancestrales, sea afectado del modo que sea por el suceso: cediendo claramente dentro de la sugestión según la que ‘hace bien en lo que hace’, puede que jamás erradique en si lo que mantiene como herencia estando al origen de tanto drama posterior.

La querella con los Fressange tiene ejes muy claros entre los que muy fundamentalmente la posición según la que ‘los hay que no saben lo que ha pasado’ o que ‘no se sabe qué tuviera que ver eso con un clan entero o una descendencia’. La posición goda tiene bastante dificultad en gestionar tanta iresponsabilidad y finalmente lo único que queda es darle razón al enemigo. “Tu ausencia de ti en cuanto a tu responsabilidad personal y general, es un sendero que se convierte en una pesadilla a través de las rocas, seducción a la que jamás podrás resistirte porque estás en falta.” Lo que no me reparas responsablemente me lo pagarás igual a su manera porque me lo debas, quieras o no.

Se puede decir que se restablece cierto orden cuando una irregularidad grave se repara a su modo, lo que no implica que Inès de la Fressange no se ponga de inmediato a rumiar una nueva venganza. Es cierto, sin embargo, que la otra parte afectada se siente altamente satisfecha por los sucesos, por lo que disminuye gran parte de la tensión existente con anterioridad, tensión que malamente se canaliza de tal suerte a generar fricciones por razones muy menudo completamente inocuas.

Quizá la finalidad interna que consistiese dentro de la posibilidad de arreglar una disputa de modo conveniente para las dos partes en generar la evidencia de un error no asumido por una de las partes, no se obtenga nunca. Dentro de esa perspectiva, la finalidad externa, que consiste en reparar un daño a través de una serie de hechos, restablece al menos un orden general que se vale independientemente de lo que el sujeto quiera o no entender. A mi entender, solo una disposición que contenga ambos elementos, primando el primero, genera de por si situaciones que terminan por restablecer los equilibrios. El ser humano es libre. Puede que quiera entender algo, puede que no. Aun y con ello la finalidad no puede ser otra que la de permitirle entender algo.

Se constata, independientemente de lo algo humorístico del ejemplo, que esta perspectiva muy definida es la que mantiene la claridad de la visión y lo que ajusta el comportamiento de tal suerte a poder evitarse un desenlace que con facilidad puede ser fatal. En el fondo, siempre puedes confundirte, dice la disposición subjetiva. Si se hacen las cosas es porque el pensamiento original era correcto, pero eso solo lo sabremos cuando se realicen las cosas.

La querella con los Fressange es la que obliga a generar un referencial interno estable que se sustituya a la ley. Desde nuestro punto de vista, la generalización de su actitud es mortal: teniendo muy pocos referenciales psíquicos firmes, lo único que nos queda es la estricta sumisión del pensamiento al principio de identidad que rige las leyes y el reconocimiento de los hechos. Intercambiar la ley por una disposición moral parece ceder a sus pretensiones aunque en realidad termina por negarlas. Digamos que la ley no es, aun y con ello te gustarán más las naranjas que los limones o vice versa? Si del placer se deriva un bienestar más general, acaso no te sientes mejor haciendo las paces que manteniendo la guerra? Y para hacerlas, acaso no llegaremos al mismo punto en el que tengamos que restablecer la armonía gracias a una serie de regulaciones internas que la aseguran? Si se mantiene la disposición subjetiva en contra de la ley, acaso esta no terminará por obligarse a si misma a sentirse lo mejor posible?

No precede conocimiento. Inès de la Fressange cede a una imposición. Se impone la reparación? Obviamente se seduce.

O sea que pasamos a Alkisti Protopsaltis. Esta no niega las leyes, tampoco impone predisposiciones subjetivas. Parece muy equilibrado desde el punto de vista conceptual, aunque precisamente, tienda a desbordar. Su posición un tanto asumida gracias a las circunstancias, es un ataque mortal contra los tzarakatzanos. Estos se mantienen dentro de los contenidos de los conceptos para preservar los equilibrios internos y hacer desbordar contenidos genera un desorden que apenas pueden combatir. Dentro de un lazo formal cabe solo lo que deriva de la forma. Y dentro de un enamoramiento solo lo que cabe dentro de un enamoramiento. Cómo se hiciese caber un enamoramiento dentro de un lazo formal? Yo me enamoro, digamos. El movimiento espontáneo generado por el estado, me impulsa a llevar flores, comprar bombones o hacer una serenata a la luz de la luna. Lo enamorado es un estado subjetivo que está o no, pero en ningún caso se puede inventar. El deseo es otro sentimiento más bien impulsado que está o no, y tampoco se puede inventar. Se supone, es cierto, que la formalización de un lazo debiera ser la consecuencia de un reconocimiento subjetivo en cuanto a un estado cuya responsabilidad se asume. Pero no necesariamente. Cuando se formaliza un lazo por causas distintas de la anterior, solo puede contener la exigencia misma de lo que determina lo formal.

Aun y con eso, Alkisti Protopsaltis es muy conveniente para ‘seducir’ a Inès de la Fressange. Acaso en las transacciones que se hacen en el campo muy falso de la seducción, no resultará muy beneficioso para llevar a buen fin la empresa? Será cierto que me importa un pepino la mujer, pero si Alkisti Protopsaltis dice que aun dentro de lo formal caben los ramos de flores y los cumpleaños, no resultará más sencillo el convencer a Inès de la Fressange? Es formal? No. Pero cuando los conceptos desbordan en un lugar, pueden desbordar en otro. Además. Su madre, la señora Trapizonda, a hecho de la exigencia financiera un cuchillo muy afilado. El dinero sí que se debe. Las faltas morales, ya se sabe, son de interpretación muy subjetiva. Ya lo sabemos todos. Eso dice. A mi no me convence, pero me conviene. La relación muy tensa entre Protopsaltis y Trapizonda es la clave de la seducción de Inès de la Fressange. Si Protopsaltis quiere ‘matar’ a su madre, lo que ‘mata’ o persigue es la exigencia financiera, lo que conviene a de la Fressange. Lógicamente apoyará a Protopsaltis en contra de su madre, lo que implica que le seduzca la idea de las flores como símbolo de un amor inexistente y francamente artificial. Claro que creerse que te has enamorado dentro de la exigencia de un lazo formal, terminará por implicar que hagas un par de hijas también. Al final, Inès de la Fressange terminará por pensar que la señora Trapizonda es muy simpática porque si hace lo que dijo, no tendrá deudas, mientras que si sigue apoyando a Protopsaltis, puede que haya pagado y al final, el mero desbordamiento de los conceptos, la hagan deber aun varios millones. Si Protopsaltis no puede acabar con su madre, cosa de la que me ocuparé con mucho esmero, Inès de la Fressange terminará por preferir a la madre, lógicamente.

Solo hace falta que nos llevemos nuestro ‘botín’ sin que rechiste nadie. Kanakaredes maneja una lógica que hace de un individuo una especie de autómata que hace lo que quieres que haga sin necesidad ni tan siquiera de decirle nada. Ácida la prueba, pero bastante reveladora en si. En la lógica Kanakaredes, alguien me habla de la presencia de unos traficantes de diamantes sin decirme dónde están y yo me los encuentro igual, dentro de lo que pareciera un mero accidente. La relación entre Kanakaredes y Trapizonda es la de un acuerdo muy superficial que esconde seculares rencillas. Si Trapizonda piensa que eso del diente por diente es bárbaro, causa de su negligencia en cuanto a las deudas ancestrales y transformal el conjunto en una deuda financiera tangible y visible, la oposición entre Trapizonda y Kanakaredes debería hacer optar a Kanakaredes por la tesis del diente por diente, mientras que, sin embargo, tiene que ayudar a Trapizonda. Interpretará mal la ayuda y se dirá que hay que evitar que de la Fressange recupere sus hijas y eso dentro de una disposición según la que alguien hace de ti el mensajero ciego de sus propias intenciones, ya que vale el ojo por ojo.

Lo que ataca Kanakaredes es a lo gitano. La falta de estructuras formales firmes hacen de estos un fáciles mensajeros de nuestros propósitos.

Son muy útiles las tres desde cierta perspectiva.

Objetivamente, empero, puede que hayamos encontrado a las que firmaron tres condenas de muerte sobre gentes que simplemente terminaron por caerles mal. Hace dos generaciones, probablemente.

Es un tipo de pensamiento que deriva de la premisa según la que las faltas se mantienen en el tiempo y afectan a toda una comunidad, comunidad que se extiende si encubren otros aquello que afecta en un principio solo a algunos. Deriva un orden de culpa que estructura la aprensión de la realidad dentro de la que te mueves. Puede que no sea cierto, pero las tablas apoyan la idea. Y aunque fuese. Le vas a hacer la guerra a todas estas señoras atribuyéndose poderes que no les corresponden? A todas? A algunas? En vistas a preservar el orden general o para obtener un beneficio propio? Es evidente que solo lo último es un parámetro que se mantiene dentro del cuadro de justicia que nos corresponde. Si al mundo le caen bien todas esas señoras, tanto peor para él. Y aunque no le guste, que cada cual se defienda donde pueda, si quiere. A mi solo me incumbe lo mío. Se puede decir que restablece un orden el ponerlas a todas en fila para servir tus intereses propios? En todo caso pone de manifiesto una cosa muy simple: hay razón mucho más poderosa que todas ellas juntas. Y ello manteniendo solo tres principios: que lo que pasó se mantiene, que el concepto se guarda dentro de si mismo y que lo que haces con otros puede que te recaiga en su momento.

En el fondo te da lo mismo lo que termine por juzgar el mundo. Entre las unas y las otras y la filosofía de a duro haciéndose verdad por medio de multiplicación democrática, puede que las chiquillas terminen buceando a la búsqueda de ostras en el Pacífico. Importa? En el fondo, no. La lógica impuesta de por la mera realidad de su presencia y su periplo existencial es garantía de que tanto pensamiento bien hecho tiene herencia en algún lado. El día en el que Inès de la Fressange se percate de que ha hecho dos vástagos godos, se subirá por las paredes. Nosostros también cuando se quemó el castillo y murieron dos niños. Con lo que nos cuesta hacerlos. Por mi, podemos firmar las paces, pero me temo que no le haga mucha gracia a la susodicha, por lo que no insistiría en exceso.

Desde mi punto de vista todas las implicadas en tan abracadabresca aventura han pagado sus deudas conmigo. Además, la fuerza mismo del ejemplo ha cambiado fundamentalmente … algo. Me debes 500 dólares. Y tú a mi los buenos días. La noción de deuda se traslada hacia otro lugar y la exigencia también. Desde cierto punto de vista se puede decir que la querella se mueve de lugar y que el mero hecho de mantener armonías dentro de un principio que se impone de por su mera presencia, ayudará a restablecer equilibrios más fundamentales. Cuando las troyanas sucumban a la evidencia de su derrota final, se hundirán los trogloditas también. Es obvio. Las troyanas pueden con los trogloditas. Con lo que no pueden es con unos cuantos conceptos que se quedan en su sitio movidos por sutiles principios bien situados. Si estos acaban con aquellas, ellos ya no tienen razón de ser.

Todo puede ser útil. Hasta lo peor. Cambiar el mundo es un absurdo. Lo único que cuenta finalmente es lo que hacemos con aquello mismo que tenemos. Desde un punto de vista personal. La cuestión que no deja de merodear mi mente es, sin embargo, si mis tres mortales enemigos que prácticamente se desdoblan en cuatro, de la Fressange, Protopsaltis/Trapizonda y Kanakaredes, podrían ser jamás amigos míos? Hay alianzas muy hipócritas que se limitan a aquello mismo que son. ‘Hola, estás bien? Qué alegría. Nada, adiós, ya nos vemos.’ Hay una diferencia entre un duelo asumido y otro impuesto. Seguramente pueda algún día tomarme un café con algún descendiente de Anastasia, o algún descendiente mío. Porque nos ponemos de acuerdo sobre la modalidad, sobre la riña, sobre las condiciones. Hay un espíritu común que anima las transacciones como si ambas partes supieran los mismo: lo que era, queda, no se puede jugar con las palabras cuando transaccionas faltas y terminará por recaerte aquello que no has querido pagar.

Claro que tenía gracia, la transacción Anastasia. Se metió ella de inmediato en la excusa goda sin que nadie la empujase. Nosotros dijimos entonces que los niños no tenían idioma, lo que ‘justificaba’ ciertos excesos. No lo creo, pero es lo que tradicionalmente se mantiene. Consiguientemente nos comieron el hígado, el corazón y hasta el cerebro alegando probablemente alguna necesidad infantil y nunca pudimos decir que no porque se nos iba la excusa. Ahora. Señora Anastasia. Si Natasha, que tiene once años, dice que me querrá para siempre, y usted interpreta que ya tendrá que casarse conmigo como si no tuviésemos ya bastante con lo que tenemos, y decide tomar su lugar, es por la chiquilla que hace algo que no debe? Porque es joven. Pero si se nos casa y tiene escrito en un papel que tiene una love story pendiente, es decir, incurre en adulterio, lo excusará con la necesidad de proteger a la chiquilla?

Es usted un cielo, finalmente. Mira que excusar hasta nuestras tontas excusas…

Y ahora qué hace? Reinterpretamos el contexto y suponemos que la exigencia era solo una broma o mantenemos la necesidad del adulterio por vía de contrato prenupcial? Resuelva el caso. Claro que cambia si se divorció mientras tanto o quizá nunca se casó, pensando que tenía una obligación virtualmente adúltera pendiente.

Mala cosa.

Da lo mismo. Nunca hay que dejar una conversación sin temas pendientes. Pero qué pasa si la disposición original está pervertida debida a la falta de acuerdo en cuanto a las premisas entre los dos adversarios? El ‘no lo he hecho’ no es nunca un tema. Que digas que ya pasó, que digas que lo entendiste de otro modo o que digas que no hay prueba clara que lo demuestre, lo único que haces es desaparecer como interlocutor válido y ya no te puedo tratar como persona, sino como alguien que le debe a las leyes independientemente de su disposición personal. Yo puede que me quiera creer que el fuego no quema, si meto la mano dentro, lo más probable es que me queme. Y en ese caso, una demostración que se estire a lo largo de los años, minuciosa, detallada, versátil, divertida por partes, pudiese aun servir de medio para que encontrásemos un mismo punto de comunicación?

La inocencia no se encuentra en el no haber hecho nada, se encuentra en el reconocimiento exacto de lo hecho dentro de la conciencia de sus implicaciones. No es más. No es menos. Pero no basta con decir, sí que lo hice, para que eso deje de tener consecuencias, que las quiera asumir o no. Colabore con la ley, señora Kanakaredes, pero no se arrepienta …

Sabemos que nos entendemos con alguien cuando asumimos los mismos parámetros para evaluar la realidad. Más allá, siguen rigiendo las leyes.

Es una evidencia. Es demasiado tarde. Los dados están echados.

La seducción es el idioma del diablo. Cuando no tienes persona que responda, solo queda la violencia o la seducción. En el caso de que seamos dos contra en resto, lo mejor es quedarse con la segunda opción. Es la realidad misma la que te da razón, nosotros nunca la tenemos.

Muchas ramas secas tenía el árbol …

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Reinas de Daniel

Es horrorosamente difícil de salir de lo que llamo un pozo temporal y considerar la realidad no ya desde el ángulo de lo que proyectas, sino de lo que se ha realizado.

Hay un hueco dentro de toda la historia, algo que quizá ni tan siquiera quieres saber aunque la intuición haga sus cálculos con elementos que no se permite pensar.

Ayer pasaban una película sobre Leonidas en uno de los canales de los que me acerco.

Debía estar muy cansada al final de todo, mientras la señora Kanakaredes hacía sus maletas para irse a los EEUU y las dejaba detrás de la cortina esperando el momento propicio para irse. Sé que solo hice un último esfuerzo que consistía en cambiar ligeramente el eje de mis esfuerzos diciéndome que el mundo nunca será perfecto. Me critiqué el querer imponerle al mundo una perfección que no le correspondía y me dije que era absurdo querer pretender a que todo se resolviese de un único impulso lógico y que, finalmente, había que dejarle algún entuerto a las generaciones venideras también. Definitivamente subjetivicé lo que me aparecía como perfecto mundo ideal y lleno de armonía y me dije que podía afirmar sin ningún lugar a dudas que se podía pretender a una noción de paz interna que correspondiese a ese concepto un tanto abstracto que se había ido forjando de por mera oposición radical a todo mal existente o que como tal me apareciese, y que para llegar a ella había que ocupar un lugar concreto dentro de una batalla cuya medida estaba dada por lo que razonablemente podía hacer cada cual dentro de la misma posibilidad de pensar ciertas evoluciones de su persona.

La medida más sabia es no ponerte nunca la armadura de Aquiles, sino contentarte con la tuya.

Quizá hay cosas que simplemente no se ven desde ciertas perspectivas y a lo mejor aun eres demasiado joven como para querer asumir lo que resulta de asumir excesiva evidencia.

En todo caso es obvio que el cambio de perspectiva y la consideración de aquello que surje de la memoria, pone en evidencia una cosa más: la señora de la Mota estaba dentro de las Llamas del Infierno. Solamente este hecho le da coherencia al conjunto y termina por explicarlo todo. A parte de merecerse un cum laude en la construcción del absurdo resultante de pensar tres ramas borbónicas opuestas bajo el mismo techo, – quizá indicativo, por otro lado, de ciertas tendencias innatas o incluso genéticas -, merece de por el mismo inusitado hecho ciertas consideraciones suplementarias.

La señora de la Mota era mi héroe de juventud. No que la conociese, pero se discernía claramente algo pausado y moderado en las referencias que a ella se hacían en casa, explícitamente o no, algo que formaría la base de toda consideración política que yo hiciese por otro lado en algún recóndito lugar de mis adentros. Lo que más me fascinaba era un eje racional implícito que permitiese ‘cambiar de chaqueta’ sin incurrir en falta, como una exigencia sine qua non contenida dentro de la apartenencia a un partido, exigida que si no cumplida, permitía alterar las posiciones dentro de la finalidad de encontrar un espacio en el que cupiese la realización de esas exigencias primordiales. Es cierto que además la señora de la Mota era gran ‘fan’ de los reyes godos que habían liberado a España de la presencia musulmana y permitido la incursión en tierras americanas, lo que me parecía siempre muy alusivo a mi persona, profundamente halagador y fuente de una seguridad sin igual concerniendo el hecho de que algo bueno habríamos hecho nosotros también.

Quizá fuese ese mismo eje de traslado de posiciones lo que me hizo percatarme vagamente de que algo no era como debiera ser. Para los pocos expertos en ese tipo de ‘matemáticas’ soberanas, y sigue el ejemplo para mostrar el punto, la realidad social es ordenada dentro de grandes cuadros prácticamente en movimiento y muy virtuales que se mueven de un lado para otro hasta que las circunstancias obligan a defender una identidad que se llamase nacional, haciendo oposición a una enorme montaña de intuiciones queriendo submergirla en una ciénaga, lo que provoca un movimiento brusco que se cristaliza en alguna ley o creación de un órgano o institución, cuya presencia dentro de la realidad limita, elimina o canaliza las masas intuitivas en cuestión. Yo lo aprendí de esos tonos de voz, de esa lejana alusión a los Reyes Católicos, Carlos V o Felipe II. Lo sabía ella o era que me recordaba algo que ellos, la oposición borbónica, jamás pudo?

Analicemos la situación. Todo indica, como lo mostraré más parte, que la reconstrucción que sigue corresponde medianamente a la realidad.

Supongamos que los líderes isabelinos se mantienen en una genealogía prácticamente femenina incluso después de la derrota y cambian de nombre para evitar las persecuciones. Bajo el nombre ‘Méndez’, activan diversos mecanismos sociales dependiendo de la situación política vigente y no temen recurrir a partidos extremistas, a su vez al servicio de intereses financieros diversos, para resolver ciertos problemas. De ese modo hacen parte de la guerra civil sin que nadie sepa quienes son, y se aseguran no solo una voluminosa propiedad, el castillo de la Mota, sino una presencia segura dentro de los altos mandos del ejército. Independientemente de la extraordinaria influencia que tienen, siguen soñando con ocupar un lugar soberano independiente, cosa que no saben cómo obtener.

Situémonos en el lugar de la señora de la Mota. No sabiendo muy bien cómo encauzar sus movimientos, y oyendo constantemente lo de la necesidad de la financiación, alude al tema en círculos cercanos a las Hijas de la Caridad que le deben por la intervención en su defensa durante la guerra civil. Y estas la mandan a las Llamas del Infierno, sabiendo probablemente que las nuevas alianzas y acuerdos han alejado a estas de la sede alejandrina para trasladarla hacia Suiza relacionándose de ese modo con los banqueros josuitas. Es posible que ni tan siquiera sepa cómo se llama el tertulio en el que se ha metido, lo que explicaría el por qué le parece plausible la posibilidad de que se encuentren entre las monjas de Santa Teresa. Parece muy contenta: mi madre le extrae a la Biblioteca real todo tipo de lecturas, resúmenes explícitos y sencillos del funcionamiento político, económico, ejes sociales, etc y mucho etc. por lo que tanto pretendiente borbónico se sume en un profundo estudio de todo aquello que no se sabía aun con excesiva exactitud. La posición de la señora de la Mota es muy buena: tiene muy buena acogida a niveles del ejército y se está introduciendo en ámbitos civiles de manera bastante armada gracias a la PJ. Un poco de teoría, un par de conceptos bien puestos en su sitio meciéndose sobre las olas de ‘no corta el mar sino vuela, un velero bergantín’, que le dan un poco de ritmo interno al conjunto y se coloca en un lugar bastante interesante para hacerse con el manejo de la escena política. Y tiene la oportunidad.

Personalmente no habría dudado un segundo. Todo indica que no solo se ha metido sin querer en las Llamas, sino que además esta es responsable de la muerte de Carrero Blanco. Son diez hombres: Inflitración de la PJ en las Llamas, todo el mundo fuera y a pasar revista en los interrogatorios. Dejas fuera a mi madre porque es la única que hará el nexo, excusando el hecho con ‘colaboración con la justicia’, sacas a Helena de Borbón para hacerte amistades en campo enemigo, y le pegas un golpe mortal a la realeza, te garantizas el apoyo definitivo del Ejército por la venganza de la muerte de Carrero Blanco, malo o bueno, seguía siendo general, y te basta con sacar tus crendenciales para hacerte con un puesto que ya está definido.

Ese es el ajuste que no llega nunca.

Es un gloriazo: las Llamas revelan los nexos a Suiza y Alejandría, los aspectos secretos de la segunda guerra, los acuerdos con el Vaticano y te haces la super reputation en la escena internacional. De inmediato te haces con el apoyo de la Casa Real Inglesa y ajustas con respecto a los EEUU y Rusia. Abres campo para Alemania que tiene más aire para hacerse con su propio ‘imperio’ y ahogas a Francia e Italia, que, o siguen, o desaparecen. Es un movimiento. Uno. La reina sobre el tablero de ajedrez que se cambia de capa cuando llega el momento apropiado. Una línea directa y jaque mate.

Por qué no? Por qué no sucede? Por qué se resiente un titubeo, una ausencia, una palidez que va en aumento, un terror que acapara las noches, un silencio que es casi un mutismo sin campanilla de despertador que te devuelva a la realidad? Era un movimiento y las hordas asiáticas se quedan a las puertas de Europa. No que les importe mucho, hay mucho espacio entre aqui y allá.

Es ese titubeo el que hunde a Europa. Se acabó. La Casa Real Inglesa, tradicional enemiga de la española, sigue muy estampada contra un muro porque no disminuye la presión del grupúsculo conjunto de asesinos organizados de diversa índole, Alemania evalua que gana Francia dentro de esa configuración, yo pierdo terreno, se va la defensa y nos quedamos todos como dios nos trajo al mundo.

Debe haber varios meses en los que mi propia posición parece moverse entre la posibilidad de que alguien de el campanazo y el que no lo de. Todavía podía ser. Hasta Sajonia cabía aun en el cálculo. Se pierde y queda Baviera. La inmovibilidad pierde hasta Baviera. Definitivamente no se puede cambiar una jota a las profecías por mucho que me cueste. Hay cosas que no quieres saber. Otras que ni piensas. El mero hecho de considerar la posibilidad, volvería a España dependiente de mi pensamiento y genial idea si se realizase y eso, desde luego, no me conviene. No veo por qué. No me incumbe. En el fondo, bastante tengo con lo que tengo.

Sea. Si los pueblos no quieren reaccionar y prefieren las píldoras doradas envenenadas de la banca y el faro de Alejandría, problema suyo, al final. Se puede imponer la libertad? De ningún modo.

La pregunta que me corroe la mente es, sin embargo, la de saber si el hueco se produce porque es mujer o porque fallan los pueblos. O fallan los pueblos porque es mujer?

Son diez hombres. Yo lo tengo mucho más difícil.

Porque es mujer? O porque es Borbón? Es evidente que al Borbón le cuesta poco poner bombas para hacerse con ciertos lugares, pero, se puede ajustar la realidad política de modo legítimo? No se puede ser Carlos V poniendo bombas por mucho que se pretenda a los mismos honores. Ay, Isabel de Aragón. Ay.

La reconstrucción de un ‘faltante’, termina por concebir en Alemania la aniquilación del ejército por complotar contra la soberanía. No tiene nada que ver con ser mujer u hombre. El ‘crack’ que lo pone todo en su sitio se puede pensar tanto de un lado como del otro. Es godo? Son los pueblos? Es el Vaticano? El ajuste alemán y la falta de ajuste español es lo que le abre las puertas a Oriente. Es lógico. Si no se produce un ajuste en España, la mente nacional seguirá pensando dentro del eje josuitas/troyanas y querrá hacer uso de Alemania para defenderse. Pues, no. El Ejército es nuestro. Y que defienda cada cual lo suyo, si puede. Yo alío con China y Rusia, lógicamente también. Y con los EEUU, si hace falta. Lo que conviene, también. La ilustración gráfica del juego a doble bando europeo los hará mucho menos propicios a defender sus intereses. La victoria es más sencilla de ese modo. Mi posición se vuelve política: si Asia invade Europa causará un desequilibrio general que hará daño a todas las partes. Las poblaciones invasoras siendo regidas por el concepto político clásico europeo, preserva los equilibrios generales sin suscitar excesiva angustia en los EEUU, único enemigo potencial que hubiese aun que temer. Quien probablemente aliaría con Inglaterra para preservar los equilibrios internos europeos. Hace falta? Las poblaciones invasoras ordenadas dentro de los esquemas clásicos hacen de puente entre Oriente y Occidente de modo más que conveniente para todo el mundo.

Borbones? Godos? O las profecías de Daniel?

Daniel dice que los reyes tienen los pies de barro, el torso de bronce y la cabeza dorada – si no confundo las aleaciones. Es decir, líneas bajas, medias y altas. Precisamente el Xerxes de ayer, rey persa bajo fuerte influencia de las enseñanzas hebreas, aparece como un hombre de gran estatura, como un poco marica, en el fondo, queriéndose dios y bueno al tiempo. De gran estatura. Grande. Tripartito. En orden de líneas. Si no fuese porque se atribuye lo que solo toma prestado, podría haber sido un gran rey. Pero el orden tripartito no le pertenece y se estrella finalmente contra el deseo de la libertad de las gentes. Se nota lo de siempre. Alía con Efialtis (pesadilla en griego), quien traiciona a Esparta en favor de los persas. No puede ser de otro modo: lo que traiciona a la verdad en Xerxes es lo que lo alía con Efialtis, y en el fondo aquel no es nada más que la imagen física de aquello que mueve el alma de Xerxes. Cuando lo uno se une con lo otro, derrota a Esparta, que simboliza el orden marcial y se despierta Atenas, que representa la libertad civil.

Y si?

El análisis de la situación en 1980/90 conlleva la constatación de la presencia de por lo menos cuatro mujeres ‘reinas’, guardando las líneas triples aunque fundidas: Natasha, Sask, la descendiente de la reina de Sabah, y yo. Una dictadura al alcance de la mano? Masas de población movidas dentro de la voluntad de ocupar lugares divinos? Gana Atenas. Pero qué pasa si el sueño es de Daniel quien se lo atribuye a Dios, al igual que la interpretación? Lo más probable es que se haga justicia.

De una pesadilla a Xerxes y de Xerxes a Daniel. Un periplo de 30 años.

Es personal. En el fondo no somos nada más que instrumentos de realidades mucho más altas. Xerxes no hará nunca nada más que lo que le digan, al igual que los reyes asirios. “Puede el instrumento levantarse contra el que lo maneja y concibió?” (Profetas)

“Yo no soy nada más que una pesadilla.” Pesadilla o no seguiré siendo instrumento de otras manos. Es obvio. Mientras mi alma prácticamente ausente llora la posible muerte del más pequeño humano suspendida de un etéreo concepto de amor eterno agarrado de un reverso, mi psicología fundida y reversa percibe una masacre como un último canto erótico. Mientras alguna lagrimilla recorrerá mi mejilla pensando en tanto muerto venidero, todo lo que hago ordenará realidades con el fin de conseguir aquella maravilla erótica que me sueño, que, qué degracia, parece una sangrienta batalla a los ojos de otra gente.

Instrumentos. Podría negarlo. Pareciendo el colmo del cinismo a ojos humanos, quizá encuentre gracia delante de otros más alados. Tendré la culpa de ser cómo soy? Aun me debo el esfuerzo de encontrarle remedio. Pero acaso cambiará algo a lo que otros han decidido? Apenas. Lo único que cambia es que yo ya no me alegraré confundiendo un baño de sangre con una idílica historia de amor, me alegraré porque habré entendido cual es el curso de la justicia. El esfuerzo hecho durante 30 años no alterará el curso de la historia, es evidente. Cambiará mi mirada y el posible lugar que se me exija ocupar en su momento. Nada más. Los dados están echados.

Eso vi aquel día viendo que no llegaba la respuesta española, que aun esperaba. Nada, absolutamente nadie ni nada cambiará nada a lo que ha sido decidido. No será justicia? Aun buscáis niñas vírgenes para pasar el rato, en España? Pues cuando las encontréis me avisáis. Si tenéis el tiempo de buscarlas, quiero decir. No hay fondo. Aunque le soplase el remedio a la señora de la Mota el pueblo prefiere las violaciones como juego y el envenenamiento de los culpables gracias a una receta de la seguridad social. Hacia ahí van las cosas. Qué culpa tendrá la señora de la Mota, finalmente? Queda bonito. Un puro linaje español con sangre francesa y goda y que no se llame Habsburgo o Borbón sino de la Mota. Por qué no? Terminará por aliar con China también. Es solo seguir el proceso de los cálculos. Sí que deben haber linajes espontáneos que surjan de cualquier cosa. Por qué no. Además ayuda a resolver la cuestión americana. Se puede? No se puede? Quizá.

Solo hace falta algún hombre que apoye tan descabellada posibilidad y haciéndose las cosas igual, se harán de modo más placentero. Siempre hay a quienes aburre el tertulio entre bigotes y puros solo. Y quienes además no confunden la presencia de una mujer necesariamente con una aventura en el camerino de al lado.

Es así? Hoy, echando la vista atrás. Los 250 escaños de los republicanos para el senado en el EEUU es casi prueba de la evidencia.

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Dos ensayos

Jonathan

Las mujeres no lloran

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Hélix

líneas finales 2008/10

Esquema de Franceschi vertical, evitando los bombeos de líneas. No estaba previsto. Así salió, al final. La innovación permite pensar tipos relacionados muy variables, por lo que no sería necesario radicalizar tanto las separaciones, aunque sirva de referente un mf referencial con vertiente fff y mmm de cada lado. Una pagoda, en otras palabras.

Hay gente que quiere salir de su casa y otra que prefiere concebir el espacio.

Vuelve a cambiar la guerra de lugar. Precisamente. Se plantea la cuestión de saber hasta qué punto se pueden hacer planes. Un plan se diferencia de una profecía en el sentido en el que el primero mueve desde fuera sus fichas haciendo presión sobre otros planes para que se imponga el de uno, mientras que una profecía anuncia eventos venideros a partir de un sinfín de infinitesimales cálculos teniendo en consideración tanto parámetros internos como externos. El plan parece surgir de nuestra voluntad, mientras que los eventos que derivan de una profecía bien hecha parecen caernos encima. Las llamadas proyecciones de futuro se basan en la determinación de la voluntad a través de un plan que considera los elementos de conocimiento derivados de la necesidad dentro de la que suceden ciertos eventos.

Siempre el mismo sutil equilibrio. No podemos dejar que las cosas nos caigan simplemente encima, pero al mismo tiempo, nuestra voluntad puede hacer poco para cambiar lo que deriva simplemente de las premisas. Los destinos generales son masas reguladas dentro de los que se puede pensar el destino personal. Un plan no puede ser en ese sentido nada más que el movimiento inteligente del individuo dentro de masas de realidad prácticamente determinadas de antemano. De ahí la importancia de la evaluación general de las situaciones y de nuestra propia ubicación dentro del conjunto. Cuanto más ajustadas o acertadas sean ambas, más probabilidades hay de que se llegue a buen puerto habiendo realizado lo que nos habíamos propuesto. La imposibilidad de realizar algunos aspectos de lo que nos proponemos, indica error en los parámetros de evaluación. Cuanto más erróneos son estos, más nos encontramos a la deriva.

Ahora. Afecta lo moral el ángulo de visión? Es una buena pregunta. Es obvio que la diferencia estructural no solo hace diferir la realidad considerada, sino también el lugar que ocupamos dentro de ella. Natasha se situaría en un f de altas, con m de medias y f de bajas, lo que necesariamente la vuelve más propicia a ejercitarse en el tiro que a mi, al mismo tiempo que cambia la ubicación o localización de un ‘enemigo’. Para mi un ‘enemigo’ seguirá siendo un tipo psíquico enfermo. Natasha lo considera desde el ángulo del peligro inherente para la nación. Habrá coincidencia, al final, solo que Natasha puede que no salga nunca de su territorio nacional, mientras yo cazo con licencia para matar del inconsciente liebres desperdigadas por las cuatro puntas del globo. Sería posible, empero, pensar que se pueda tener una visión clara de las cosas utilizada para perseguir a insulsos inocentes? Solo si hay bombeo de líneas.

Si se le quiere dar una imagen a lo que es un bombeo de líneas en líneas medias, aparece alguien que se pasa la vida trabajando en su ordenador, poniendo cientos y cientos de conceptos en su sitio y hay alguien que tiene una llavecita para entrar en tu oficina que te va robando progresivamente lo que desarrollas, sacándolo hacia afuera como si fuera suyo. Son obvios bombeos de líneas lo que produce el clonaje, por ejemplo, lo que explica el impacto sobre las líneas afectadas que sea fusionan, sea se superponen.

Este problema, una de las discusiones sin fin con Sask, consiste en darle la misma categoría de realidad a las líneas bajas, medias o altas. Las líneas bajas operan sustituciones virtuales, pueden incluso ‘clonar’ como mostré a través del ejemplo gitano (Rose d’hiver), dentro de lógicas extremadamente complejas que se miden en parámetros de vida o muerte. La lógica morganática es muy frecuente en líneas bajas: construyes un doble de alguien que pueda querer a quien va en picado hacia los abismos, lo agarras de esas líneas y lo empujas de vuelta como un delfín hasta que puede encontrarse con la persona en cuestión y puedes soltar las líneas. Lo que equivale a un adulterio en líneas medias. Lo que está prohibido en líneas medias no lo está necesariamente en bajas o altas y vice versa.

Retomemos el ejemplo de los clonos. Un clono psíquico es una solución viable en caso de catástrofe mayor: digamos que una raza pierde a un jefe sin dejar heredero y se disuelve la raza. El espejismo de lo que era, permite reconstruir lo que había considerando variables temporales, y puede salvarle la vida a toda la gente concernida. Pero para qué quieres un clono humano? Cual es la finalidad? No salvas nada, no aportas nada, no sanas nada. Es un cero a la izquierda. Peligroso, además. Para que la razón se aparte de si misma lo suficiente como para considerar eso ‘inteligente’, significa que tienes ya prácticamente a un 80% de las masas de población implicada bombeando de líneas bajas. Colapsan las líneas bajas un poco antes o un poco después, es lógico. Y eso vale por miles de cosas. Alguien está deprimido y consigues – Tula hacía cosas de ese estilo – cambiar cosas de sitio de tal manera a producir un efecto de sorpresa o de maravilla que saca al otro de sus oscuras contemplaciones. No te vas a poner a cambiar bolígrafos de sitio en una oficina para hacerte el gracioso … Lo mismo sucede con los resguardos de identidad o la búsqueda de líneas.

Nosotros teníamos resguardos etíopes de identidad, por ejemplo. En el caso en el que desaparezca o desfallezca un pueblo tiene una serie de conocimientos adquiridos que se llevan a otro sitio para que no se pierdan. No implica que lleves una biblioteca de libros etíopes a Atenas, por ejemplo, porque no te sirve de nada. Del mismo modo hay búsquedas de líneas ‘internacionales’ para tipos psíquicos difíciles o raros, o al menos minoritarios en algún lugar. Se buscan líneas complementarias en otro sitio, sin que eso signifique que un estado abra una oficina de casamientos transfronterizos en el centro de la capital. El uso de información ‘secreta’ es muy frecuente en líneas bajas, lo que no implica que sea lícito espiar a la gente. Las regulaciones de los ámbitos varían, y lo que apenas se entiende es por qué, si las líneas bajas apenas se meten en medias o altas, acaba todo el mundo pensando que la sofisticación de los sistemas de espionaje hará avanzar a la humanidad.

Si se quiere concebir la diferencia a través de un ejemplo claro: ‘licencia para matar’ en líneas bajas es un mecanismo psíquico de identificación con un ‘compuesto’ al que va sujeta su propia consecuencia. ‘Tú eres el payaso qué ha hecho esto y esto y aquello con esa intención y robándome el sistema, además?’ Pues te tiras a un barranco. La captación de las líneas bajas permite introducir dentro de la comunicación los elementos de la consecuencia adecuados. Si el individuo no se identifica con lo uno o con lo otro, no le pasa nada. Puede que le duela la cabeza un par de días porque sufre un ataque en líneas bajas (es frecuente en casos de magia negra, por ejemplo), pero no se tira por ningún barranco. No puedes decir que este tipo de permiso que hay que buscarse en lugares muy recónditos del inconsciente, te permita envenenar, acuchillar o fusilar a nadie. No puedes salirte de líneas. Cuando a ti te dan un permiso para matar en líneas medias, tienes que haber pasado por una formación, y cuando lo obtienes, se sujeta a un sinfín de regulaciones, leyes y excepciones, cuidados y peligros y castigos derivados del mal uso, que no tienen nada que ver con lo primero. No veo a un agente dedicarse al estudio de las relaciones psíquicas confrontando a un sujeto a su propia irresponsabilidad y si lo hace, se está saliendo de madre. No le concierne y en ningún caso puede estar contemplado dentro de las atribuciones oficiales de agentes de estado.

Toda mi angustia de 1980 provenía del hecho de que no teniendo noción de espacio, es prácticamente imposible de ver los caminillos que ordenan las situaciones sociales exteriores. Dónde están las fronteras? Es desesperante constatar que un intercambio de sistemas en líneas bajas entre Tula y yo, por ejemplo, termine por hacer saltar toda precaución necesaria en la gestión de la realidad media, produciendo ‘intercambios’ de muy dudosa índole que puede poner en peligro un mercado entero. O un país. Cómo el hecho de buscar un jefe de raza, termina por suscitar la cuestión de saber si un presidente debiera ordenar masas de población por mecanismos internos, dejando de lado los más comunes y habituales. Lo más bochornoso de todo es tener que constatar la inmensa cantidad de cuestiones que se resuelven simplemente por referencia a líneas bajas sin considerar en ningún momento la pérdida de terreno propio de las líneas medias. Que es lo más preocupante de todo.

Fundamental dentro de la consideración de este problema, es el aspecto de la justicia. Las líneas bajas pueden hacer juicios morales, o incluso ‘falsos’ juicios. Hay pocos jueces de los bajos mundos en vida, pero existen. Las ostras lo son cuando tienen perla. La misma configuración lógica del individuo genera un dispositivo de discernimiento en líneas muy bajo que permite pasar por un proceso selectivo nuevo a todo aquello que se encuentra por esos lugares. Como por esos lugares no hay pruebas ni evidencias, lo único que queda es una asociación identificativa personal con una noción que se dijese de ‘vida’. Lo que implica un juicio moral. A su vez, hay juicios ‘ficticios’ que permiten introducir una dinámica determinada dentro de la localización de un elemento perturbador grave: ‘tú has hecho todo eso y te vamos a tirar a un pozo, y si no fuiste tú, busca a quién lo haya hecho y lo vuelves a traer por aquí’. El juicio ficticio también puede utilizarse en caso de ambivalencia, por ejemplo. La ostra con perla puede ser muy útil para juzgar a los bajos mundos, pero es una catástrofe a niveles de su integración social. Un tipo depresivo grave que puede tener la mirada muy fija en líneas muy bajas, puede llegar a confundir los dos mundos, por lo que puede sentir una grave atracción por una ostra, cuando en realidad lo único que le interesa es el movimiento vital que discierne en líneas muy bajas. En ese caso el juicio ficticio o suspendido sirve para alejar a los kamikazes afectados. Es obvio que ninguno de estos tres casos debiera afectar el funcionamiento de un tribunal.

Lo mismo ocurre con el lenguaje. Las transacciones en líneas bajas son a menudo terriblemente violentas, precisamente porque los asuntos tratados en ellas son muy a menudo de vida o muerte. El grave vituperio es en esos casos mucho más eficaz que lo socialmente correcto. Cuando se traducen los movimientos psíquicos que recorren esas líneas en un lenguaje verbal correspondiente, aparecen cosas que pondrían los pelos de punta al más pintado, y sin embargo no queda otra. Lo que a su vez no implica que sea un tipo de lenguaje que deba regir las líneas medias, porque las líneas medias no regulan asuntos de vida o muerte y ello aunque lo parezca: ni los médicos, ni los jueces que puedan condenar a muerte, ni algún agente con licencia para matar regulan en si asuntos de vida o muerte. Ellos tienen leyes y casos. En ciertos casos se juzga la muerte de alguien como se diagnostica una enfermedad que puede ser mortal, pero el ángulo de observación es en ambos casos exterior y lo que finalmente conduce a la muerte no tiene prácticamente nada que ver con los unos o los otros. A veces sí y otras, no. Asuntos de vida o muerte son aquellos que conciernen la gestión del momento en el que el alma se despega del cuerpo. Solo esos. Lo demás es subsidiario. Un médico no puede insultar a un paciente y un juez no se puede permitir un enunciado moral. Tula, sí. Yo también.

Hay veces en las que un condenado a muerte por este mundo, se va directamente a los cielos sin pasar por un segundo examen y los jueces también, por haberlo condenado. No tiene nada que ver una cosa con la otra. La adecuada gestión de la realidad exterior dentro de los criterios de los que se dispone es a menudo más que suficiente para garantizarse una paz eterna. El mero hecho de pagar en vida por un crimen cometido dentro de un cambio de disposición interna, también.

Tula no era juez de los bajos mundos, pero Natasha, sí. Tula rescataba a gente que se encontraba al vilo de la muerte, con más o menos mala suerte, por cierto, pero tampoco eso es condenatorio para las altas instancias. Terminó por generar un paraiso infernal, cosa que tuvimos que arreglar en última instancia. Puede pasar.

Si se considera con cierta atención los relatos concerniendo las épocas de 1980/1 se ve claramente que el vaivén de gentes apareciendo de modo más o menos accidental alrededor de mi esfera de conciencia, no tienen orden social determinado. No hay protocolos, no hay rangos, no hay invitaciones, hay una serie de problemáticas  a los que algunos aportan con información, propuestas o soluciones. La dinámica de las líneas ff no tiene otro orden que no sea el hilo conductor de esos problemas que llevan al individuo de un lado para otro sin considerar etnia, edad, sexo, rango, u otro criterio. Lo que tampoco es un regulador social. La estabilidad de las sociedades dependen mayormente de lazos entre diferentes grupos ordenados de las más diversas maneras, que sean profesionales, económicas, de educación, de apartenencia al mismo rango social, de edad, etc. es obvio que las líneas ff no pueden mantenerse dentro de esos parámetros si quieren obtener la información que necesitan o activar mecanismos de protección que sean más adecuados a través de cierta esfera social que a través de otra.

Cuando las líneas ff no existen, termina por convertirse la sociedad en una sopa un poco indigesta. Lo que no implica que dentro de un orden regulado en mf, las líneas ff no guarden perfectamente las apariencias sin perturbar ese mismo orden. El problema aparece cuando las líneas mf empiezan a bailar al son de la trompeta de las ff. Peor aun cuando además pretenden poder negar los aportes de esas líneas porque al final son siempre ellos lo que lo hacen todo. Lo mejor en esos casos es distraer a la gente con profecías. A ver, señora NASA, usted puede leer los movimientos del universo a través de instrumentos que cuestan millones. Al final, qué le queda? Pegarse el susto de su vida sin poder hacer nada. Angustia tenaz. Leopard y yo no nos gastamos ni un centavo en nuestra despreocupada solución, aunque algo les costase a los virtuales superhombres, y finalmente, dentro de esta posibilidad, vivimos bastante sosegadamente muchos años en pleno conocimiento de causa. Cuanto vale el conocimiento aplicado? Cuanto habrían pagado por saber que podría haber una solución, solo para dormir mejor por las noches? El problema está en que hay que saber dónde encontrar el consuelo, para que valga la pena la inversión.

Razón de tan largas explicaciones. Puede saberse de antemano quién tiene razón y quién no? Yo sabía que Leopard tenía razón y eso que no entendía ni jota a lo que decía y no porque hablase chino, sino porque ordena la realidad de un modo que me es completamente ajeno. Lo que falla es el ajuste de la perspectiva, que es lo que le decía al señor von Gotha. Tiene que haber un referencial interno para establecer la fiabilidad de alguien mucho antes de que los cálculos mentales nos permitan establecer una equivalencia hacia el modo por el que nosotros ordenamos el conocimiento. Y eso es lo que hemos perdido y a mi entender lo único que realmente justifique el orden de las sociedades y su defensa, además. “Cuando el fundamento está podrido, qué puede hacer el justo?” (Salmos.)

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La ostra

Algo hice. Terminé la carpeta 6 que ya estaba escaneada y solo tenía que ajustar los tamaños.

Se resuelven mejor los problemas así. Y cabe en una sola frase: es un plan de contrataque de un plan de invasión de Rusia.

Estado de conciencia de 1980. La información en líneas bajas es absorbida en una fusión f y m de ff, y reenviada a lugares con capacidad de respuesta. Extrañamente el internet hace de vehículo de respuesta de las mismas cuestiones en lo que serían líneas medias (mf).

Extraño regulador hacia líneas altas, o mm, dentro de la configuración paternal existente. En realidad se puede decir que el sistema ‘Troyanas’, visible tanto en Protopsaltis como en Kanakaredes y otros lugares, introduce una imposibilidad de relación estable de las líneas mm, pongamos en este caso, mi padre y el señor Gaucher, a través de un ‘espíritu’ de división que se representa en este caso, por mi madre. La presencia de una fusión reversa en ff, valida de por si la relación mm, simplemente dándole la vuelta al espíritu que divide. Aunque muy precario como construcción, permite ordenar información en dos ‘espacios’ distintos unidos dentro de una relación equilibrada, aunque sea puramente imaginaria. Lógicamente el orden que determina la realidad no es nada más que una negación de todo lo que resulta de una configuración donde el reverso no existe, que es la existente. Se puede decir en ese caso que toda la realidad que se configura en 1980 no es nada más que la negación de ‘no’ mm, en favor de ‘sí’ mm, dentro de la que existe la posibilidad de deshacer la fusión. Prácticamente un absurdo hasta que aparece Leopard en líneas mm no eróticas.

La muy alta ambivalencia proviene del hecho según el que desde mi punto de vista, mi madre es el factor que une f a m de mm, mientras que en realidad es todo lo contrario. La construcción de ‘ideales potenciales’ que terminan por deshacerse no deben ser nada más que oposiciones radicales a planes que se hacen dentro del partido contrario, oposiciones que introducen un factor estabilizador casi ilusorio evitando un derrape, pero no pudiendo hacerse realidad a causa de la deformación de la aprensión con respecto a la realidad existente. Dentro de ese sistema, solo aquello que depende de un sistema de estructuración del entendimiento chino, del que en parte depende el ruso, es ‘cierto’. Todo lo demás son ilusiones, lo que extrañamente corresponde al doble lenguaje que abunda por los parajes.

La separación de los espacios ordenando la información es en el fondo prácticamente virtual. Forma un punto estable en el entendimiento que permite hacer la selección entre información correcta e incorrecta, entre soluciones plausible o viables y aquellas que no lo son. El reajuste de la percepción es solo posible dentro del pensamiento según el que se construya una realización vital conteniendo una estructuración espacial apropiada.

Intercambio de 1980. La síntesis de espacio se hace entre 1999 y 2001, lo que permite rechazar la masa psíquica ajena, que a su vez ha absorbido elementos de f de ff dentro de su propia estructuración temporal. Lo que debe dar al final en ‘no’ f y m de ff, f. El sistema Kanakaredes: si en la ambivalencia Protopsaltis, ordena el destino el m de ff por tener mayor componente de espacio, y aparece ligado formalmente a ‘f’ un tanto desconocido de si mismo, es equivalente de f, quien afirma ‘no’ de aquel m y f. O viceversa. Lo que deshace la fusión manteniendo las líneas altas reguladoras.

Es evidente dentro del nuevo cuadro que la lucha con mi madre debía ser mortal. No solo. La única manera de resolver el problema del meteorito, de la peste y de todo lo que se tercie por el camino para quellos que tan árduamente combato, es invadiendo Rusia. El plan que aparece es el siguiente.

La pelea se sitúa a niveles del uso o no del espíritu de ‘desviación de culpa’ que se ha puesto de moda desde la segunda guerra. La idea española es de descargar el peso de la falta sobre Rusia, que no ha hecho nada. Mis propias posiciones defienden que ‘a cada cual su falta’, y la lucha entre ambas es lo que determina el transcurso de los 30 años siguientes. El hecho de mantener férreamente el derecho de la desviación es lo que termina por fijar los acuerdos de invasión asiática con Leopard en 1991.

La alianza con Rusia depende de esta posición fundamental. Si apoyo una invasión a Rusia, estoy apoyando el que tenga que asumir una culpa desviada también que nos ha recaido después de la segunda guerra. No queda otra. Nuestra inocencia implica defender los intereses rusos. Pase lo que pase. Mala vida me espera… Pero hay precedentes alentadores. Si se le echó masivamente la culpa a Judas de la traición hecha a Cristo, se tardaron unos 60 años para restablecer los equilibrios gracias a la invasión romana. El reparto del botín acaba mal para Pedro, Santiago y María Magdalena. Triste fin el suyo, independientemente de la invasión romana. La equivalencia relativa de la situación permite pensar que la profecía de mi abuela concerniendo una posible invasión asiática tiene muchas más posibilidades de realizarse que el plan español. Cosa en la que terminamos por creer solo el señor von Gotha y yo. Angustiosa soledad de las posiciones …

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